Sobrevivientes lideran la lucha contra la desaparición forzada en México
Por Hannah Bottarel, becaria legal en REDRESS y de Consultora Solidaria
Para las familias de las personas desaparecidas en México, la búsqueda de sus seres queridos suele ser una lucha solitaria y peligrosa.Consultora Solidaria (Apuesta Solidaria), una organización mexicana de derechos humanos, trabaja junto a estas familias para documentar abusos, desarrollar incidencia colectiva y exigir acciones.
Esa incidencia liderada por personas sobrevivientes contribuyó a un avance sin precedentes, cuando el Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada (CED por sus siglas en ingles) remitió la crisis de desapariciones de México a la Asamblea General de la ONU, reconociendo su carácter generalizado y sistemático.
Una crisis de proporciones estremecedoras
En México, más de 132.000 personas están registradas oficialmente como “desaparecidas”, aunque se cree que la cifra real es mucho mayor, ya que muchos casos no se denuncian. Se calcula que se han descubierto 4.500 fosas clandestinas, que contienen miles de cuerpos y restos humanos.
Para las familias que quedan atrás, la búsqueda de sus familiares resulta peligrosa. Las mujeres buscadoras que se dedican a buscar a sus seres queridos enfrentan amenazas, asesinatos, desapariciones, detenciones arbitrarias y estigmatización pública por su labor, en lo que se ha descrito como una actividad de alto riesgo”.
En este contexto, apoyar a las familias para documentar los abusos y presentar sus experiencias ante organismos internacionales es esencial para asegurar protección y rendición de cuentas. Por ello, Consultora Solidaria ayudó a posicionar a las personas sobrevivientes no solo como testigos de la crisis, sino como quienes están mejor situadas para contribuir a definir la respuesta.
De la documentación a una acción histórica
Durante años, organizaciones de la sociedad civil y familias de personas desaparecidas han pedido a los órganos de las Naciones Unidas, incluido el CED, que adopten medidas efectivas. Consultora Solidaria trabajó estrechamente con Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y México (FUUNDEC-M), colocando a las personas sobrevivientes en el centro de los esfuerzos colectivos de incidencia. Convocó a una coalición de 24 organizaciones, creando una plataforma en la que las experiencias de las personas sobrevivientes pudieran orientar e impulsar la acción estratégica.
Este trabajo ayudó a conectar lo que las familias estaban viviendo sobre el terreno con los procesos internacionales y los mecanismos de derechos humanos.
Cuando familias de Teuchitlán, Jalisco, descubrieron un campamento de reclutamiento forzado para jóvenes que resultó ser una fosa clandestina, Consultora Solidaria presentó las pruebas al Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias (GTDFI) y presentó una solicitud de acción urgente ante el CED. El mecanismo solicitó al Estado adoptar medidas inmediatas para buscar a las personas desaparecidas, investigar lo ocurrido y proteger a las buscadoras, familias y testigos involucrados.
Luego, el 4 de abril de 2025, el CED dio un paso sin precedentes: por primera vez en su historia, activó el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas. El artículo 34 permite al Comité, cuando recibe indicios bien fundados de que la desaparición forzada se practica de manera “generalizada o sistemática”, poner urgentemente la situación en conocimiento de la Asamblea General de la ONU. La disposición está diseñada para movilizar la cooperación internacional a fin de desbloquear asistencia técnica, apoyo financiero y recursos especializados que un país pueda necesitar para enfrentar una crisis de esta magnitud. Su activación señaló que la situación en México había alcanzado un umbral que ya no podía abordarse únicamente mediante el monitoreo rutinario.
En abril de 2026, el Comité concluyó que existen “indicios bien fundados” de que las desapariciones forzadas en México constituyen crímenes de lesa humanidad y remitió la situación a la Asamblea General de la ONU. En la remisión se requirió a la Asamblea General que considerara medidas como cooperación técnica, apoyo financiero y asistencia especializada para operaciones de búsqueda, análisis forense e investigaciones efectivas destinadas a abordar la crisis.
Empoderar a las personas sobrevivientes, exigir rendición de cuentas
Con financiación de la Unión Europea a través de la iniciativa United Against Torture, Consultora Solidaria apoyó a las familias para documentar los abusos que vivieron, organizarse colectivamente y llevar sus demandas ante mecanismos internacionales de derechos humanos.
Para las familias involucradas, esto creó nuevas oportunidades para que sus experiencias fueran escuchadas y para dar forma a la respuesta frente a la crisis de desapariciones en México. Antes del proyecto, muchas buscaban solas a sus seres queridos, enfrentaban amenazas con poco apoyo y tenían dificultades para acceder a los procesos internacionales diseñados para protegerlas. A través de este proyecto, 120 familias de cuatro regiones de México obtuvieron un canal estructurado para presentar sus testimonios y pruebas ante órganos de la ONU, al tiempo que fortalecían una incidencia colectiva basada en las prioridades de las personas sobrevivientes. La activación del artículo 34 y la posterior remisión del CED a la Asamblea General han creado un marco importante para el escrutinio internacional sostenido de la crisis de desapariciones en México. Estos avances ponen de relieve lo que la incidencia liderada por sobrevivientes puede lograr cuando las familias cuentan con recursos y apoyo.
Foto de: Consultora Solidaria
Este blog forma parte de una serie que destaca los logros e impactos de proyectos liderados por organizaciones nacionales y regionales apoyadas por REDRESS a través del Consorcio United Against Torture. Mediante estas alianzas, REDRESS ha apoyado a más de 46 organizaciones que trabajan para combatir la tortura y otras formas de violencia contra voces disidentes, incluidas personas defensoras de derechos humanos y personas LGBTIQ+.
MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL TRABAJO DE NUESTRAS ORGANIZACIONES SOCIAS